El Molino del Villar dejarpa de hacer pan

Molino del Villar, 21 de Diciembre de 2015

El Molino del Villar, cerrará sus puertas la semana que viene, como obrador de Pan Artesano, Integral y Biológico, después de más de dos décadas.

El próximo lunes 28 de Diciembre, después de casi 24 años, el Molino del Villar cocerá Pan Integral Biológico Artesano por última vez y bajará la persiana, aunque se seguirá con los Cursos y Talleres de Panadería Integral Biológica y de Construcción y Manejo de Hornos Morunos, con los que desde hace dos años, ha intentado sin éxito, salvar el proyecto del Horno.

Desde El Molino del Villar les gustaría poder decir, que este cambio, es consecuencia natural de la evolución de un proyecto, que siempre ha tenido vocación de realizar estas actividades, pero no ha sido así. No se ha elegido el momento, sino las circunstancias son las que le fuerzan a ello, cuando se dice, la continuación del proyecto, no está aún, suficientemente madura como para tomar el relevo y garantizar un medio de vida.

Son grandes las dificultades económicas que llevan arrastrando los proyectos pequeños -y no tan pequeños también- desde que se inició esta farsa, mal llamada crisis. En particular, en el sector de la Panadería Artesana Biológica, junto con una muy significativa caída de las ventas como consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo del consumidor, consumidora final, se ha tenido que padecer, cómo grandes proyectos, reventaban literalmente el mercado con una bajada de precios, y cómo grandes empresas dedicadas a la panadería convencional, se han introducido en el mercado del Pan Ecológico viniendo ahora a recoger los frutos de un trabajo ajeno: el de todos aquellos que apostaron desde hace más de dos décadas, por otro tipo de alimentación, respetuosa con las personas como especie y con el Medio Ambiente en general, mientras que ellos se enriquecían dedicándose a mermar la salud de sus consumidores y del planeta, produciendo un sucedáneo de Pan, desvitalizado, desequilibrado, preñado de aditivos químicos, manteniendo una macroagricultura química de síntesis, que lejos de ser nunca una solución, ha sido -y es- una de las fuentes de enfermedad, unas de las fuentes del problema de la Salud, nuestra y del Planeta.

Si a esto se añaden los sobrecostes como consecuencia de la reducción del volumen de producción, el no haber podido subir ni un céntimo los precios desde 2012 y la asfixiante presión de las obligaciones fiscales y tributarias, no es difícil hacerse idea del calvario que todos estos condicionantes juntos, pueden representar sobre un pequeño proyecto como el Molino del Villar, Agricultura sin Venenos y Energías Renovables, hasta llegar a ahogarlo, sin remedio. Así pues, a finales de este mes de diciembre, dejará de cocer el buen pan con buenas energías, que desde 1992, ha compartido con todas las personas que de una manera u otra, han formado parte de este proyecto. El proyecto continúa, no termina, sólo que dedicado ahora a los Cursos, Talleres y al Turismo Rural Consciente y Responsable. - Ernesto Rodríguez.

(Foto Molino del Villar)

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